Leyendas Mexicanas: La mujer herrada.

Semana de terror en porupo abriendo con la leyenda "La mujer herrada" ¿Temer a Dios amando lo prohibido?

El centro historico de la Ciudad de México fue testigo de como Dios castigo a quienes se atrevieron a retarlo y corromper sus sagradas creencias, así fue como inicio la leyenda del espíritu femenino que aparece con herraduras en cuerpo de mula negra Dicen que si la madrugada te sorprende en la calle de República de Perú, antes llamada Puerta Falsa de Santo Domingo, escuchas el ruido de pasos sobre calzado de metal a tus espaldas, es mejor no mirar y correr, o si te crees muy valiente podrías conocer a Juana, una mujer que murió asesinada en esa zona en el año 1600. Si Juana no hizo que te orinaras del miedo, probablemente lo haga un herrero, su asesino y te mostrará el martillo, tenazas y clavos que utilizó para perpetrar su crimen y el porque del sonido del calzado de metal que oyes detrás de ti.
Todo inicia cuando un solitario sacerdote vivía en la calle antes mencionada. Dada su soledad, el hombre optó por buscar una mujer con quien vivir y es cuando entra Juana en la historia, a pesar de que nadie veía su acción con buenos ojos, en especial su compadre, un herrero que vivía a unas calles de distancia y era profundamente religioso.


Fue una madrugada cuando el herrero escuchó fuertes golpes en su puerta y se apresuró a ver quién podía acudir a su taller tan tarde. Al abrir se encontró con dos hombres que llevaban amarrada a una mula. Le comentaron que el clérigo los había mandado a verlo para que herrara a la mula cuanto antes, pues apenas llegara la mañana debía salir de viaje.
El herrero, aunque extrañado, se apresuró a ponerle las herraduras a la mula y una vez que estuvo lista los mensajeros se la llevaron dándole fuertes golpes. Por la mañana siguiente fue a buscar a su comprade el sacerdote para cobrarle por el trabajo hecho, sin embargo, lo encontró todavía dormido.

Para confirmarle que en efecto no sabía sobre los monjes y la mula referidos, el sacerdote fue por Juana para que le ayudara a aclarar la situación. La encontró tendida en su enorme cama, envuelta en una cobija oscura. Repitió su nombre en tres ocasiones, pero ella no respondio. El clerigo notó que había sangre en el piso, lo que de inmediato se aproximó al cuerpo de su amada y, quitándole la manta, descubrió que las manos y pies de Juana estaban herrados, su espalda tenía heridas de latigazos y la lengua estaba detenida con un freno. ¡Era la mula negra que los monjes llevaron al herrero!


Este fue el castigo que le impuso la Providencia por su relación con el sacerdote. La entregó al diablo para que vagara por la eternidad con la apariencia de un animal considerado demoníaco en sus épocas. Junto a ella, se condenó al herrero, quien ofrendó su alma como compensación por el crimen. 
Despues de que el herrero te haya confesado el crimen, con tus propios ojos veras a Juana, ya sea en forma de mula negra o de un cuerpo femenino con herraduras en pies y manos.


¿Estás listo para ver a Juana o escuchar sus herraduras detrás de ti?

 

Espero que te haya gustado la primera entrega de esta semana de terror en Porupo, parte de la celebración de #Halloween y el #DíaDeMuertos en la que estare publicando una leyenda Mexicana diaria. #EnPorupoSeRespiraElMiedo


GiO

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Comments
Yoshiko 4 months ago

Hoy no duermo :u