"La Pasión de Naoko" Capítulo 2: Señales

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Segundo capítulo de la novela juvenil Yuri.

Se acercan las vacaciones de verano. La época perfecta para establecer un acercamiento más allá de la amistad. Naoko lo sabe, y durante esta semana ha tratado de hacérselo notar a Kasumi.
Ayer, mientras almorzaban en uno de los laterales de la academia luego de dar las gracias de inmediato tomó sus palillos y atacó la bandeja de su amiga:
- Aaaaam!
Mientras Kasumi saboreaba sus salchichas pulpo, Naoko le sonreía de un modo diferente al que acostumbra, cosa que inmediatamente advirtió y alejó su mirada para concentrarse en su bandeja. Kasumi le dijo: - ¿te sientes bien? Déjame decirte que estoy muy a gusto aquí contigo.
- ¿En serio? Es que yo-
- No te preocupes Naoko, a ver, abre la boca...
- Aaaaam!
- Yo tengo que decirte algo importante, Kasumi...
- ¿De qué se trata?
- Es que, la próxima semana es el campamento en la cabaña de Natsuki y yo-yo-em...
- ¿Quieres que vaya contigo?
- No es lo que quería decir, em... pero... yo...
- Tómalo como una invitación especial, yo también tengo algo que mostrarte para entonces...
- ¿Ah, sí? Y qué es, dime Kasumi, ¡dime!
- Tendrás que esperar amiga, no querrás que se arruine la sorpresa...

Desde ese almuerzo Naoko se esfuerza por saber a qué sorpresa se refería Kasumi... Ha notado que su mirada era más brillante que de costumbre y que escondía en sus ojos un misterio muy difícil de entender...
Durante la noche, se plantea marcarle y sacarse las dudas pero inmediatamente recordó que se trataba de una sorpresa, y que debía esperar para entonces... Hasta que de repente recibe un correo: era ella.
"Naoko, mañana te esperaré después de la ultima clase. Debo decirte algo, pero no respondas ahora."
Naoko se quedó helada, ¿qué significaba eso? ¿Qué habrá querido decir con eso?
Le costó dormir. Era obvio. A la mañana siguiente sus ojeras lo decían todo, incluso se levantó muy tarde y por pocos segundos llegó a la primera campanada de las 8. Agitada, llegó al salón y se encontró con éste vacío. Pero en uno de los pupitres había una esquela. Era el pupitre de Kasumi. Abrió los pliegues del papel con las manos temblorosas por estar agitada y leyó:
"Otra vez te has equivocado de aula, Naoko. Te espero en el salón 2-5".
Respiró aliviada, pero se dirigió a toda velocidad por los pasillos hasta el salón.
Al abrir la puerta, saludó con un grito a otro espacio vacío. En un rincón estaba Kasumi, de rodillas mirando hacia la ventana. Naoko se acercó y le acarició su cabeza casi por instinto.
- Buenos días Kasumi!
- Hola Naoko, estaba esperándote.
- Pero espera, ¿tenemos clase hoy?
- Así es, pero antes quería adelantarte algo. Sabes, cómo la próxima semana es el campamento escolar, quiero darte esto.
Kasumi pone en las manos de su amiga una pulsera de cuentas con un par de letras: "N+K-HF", algo así como Naoko + Kasumi - Amigas Felices
- Quiero que usemos cada una esta pulsera para el campamento. Y algo más que verás por entonces...
- Está bien, es muy bonito detalle Kasumi, gracias!
- Ahora vayamos a clase, aunque es tarde y tengamos que sostener dos baldes llenos de agua...
- ¿Eh?

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